viernes, 21 de enero de 2011

Si no cierras bien los ojos muchas cosas no se ven

Estúpida paradoja por momentos vino a mi mente pero luego comencé a reflexionar y llegué a conclusiones interesantes. . . ¿ las quieren compartir conmigo? Sigamos.
Ser humano , ¿ Ser libre?


 Viajaba embelesada, mirando por la ventana , me fijaba en lo salvaje que es la naturaleza, por momentos miré dentro del tren, si mal no recuerdo la mayoría de la gente dormía despreocupada de cuándo sería el momento de bajar de ese aparato que te había estado llevando durante horas por tierras de nadie, y de todos, pero es cierto. . . estaban esas caras raras, esas prisas, esas ganas de llegar al sitio de donde después querrás irte, para llegar a otro y vuelta a empezar.


Me pusé a recordar todos los momentos en los que he tenido que irme sin querer o quedarme resignada con circusntancias que en verdad no quería vivir,  ¿ se llama libertad?


Y también fantaseé con toda aquella gente con la que quiero estar, pero las malditas circusntancias otra vez. ¿ se llama libertad?


Y me evadí pensando en todos aquellos lugares que quiero visitar  , en todos aquellas cosas que quiero saber pero que no sé. Falta de tiempo, voluntad o dinero. . . ¿ Se llama libertad?


Y ahora viene un filósofo , Menganito de tal y me habla de que el ser humano es el único ser libre de toda la faz de la tierra porque puede pensar. Perdone Menganito de tal . . . Pensar condena al individuo, lo arrastra a errar , también lo arrastra al abuso de los placeres , a herir. . . Pensar prisiona a supeditar tu vida a un fin social, a tener que SER. . . y pensarán... eso es bueno. . . en la mediana sí, pero condiciona.

 ¿ Somos esclavos de ser lo que somos?

Yo tuve un sueño. . . Se llamaba LIBERTAD

Debate abierto, mentes pensantes

AliseNieves

jueves, 20 de enero de 2011

sonríe

Nuevo día, que se inicia como todos, surcando la gran ciudad bajo tierra. Viajes rutinarios en el metro, que trato de enriquecer día a día con libros, música... siempre que  el espacio me lo permita. Hoy era día de observar, y observando he encontrado una poesía de Miguel Hernández en un cartel : 

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.
Sobre la pena duermo solo y uno,
pena en mi paz y pena en mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y de cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!

Tras leerla me he dado cuenta de lo bien encuadrada que está en el contexto de cada viaje de metro, porque en cada vistazo no observas más que caras tristes, largas, serias... que apenan. Y observando observando mis ojos se han parado en un padre que estaba sentado con su hijo, de tres o cuatro años, acurrucado sobre él. Y lo mejor de todo, la enorme sonrisa del padre, que revelaba la gran satisfacción de tener un tesoro tan preciado entre sus brazos. 
¡Cuánto mejora la gente cuando sonríe! Siempre ligando la palabra "contagio" con enfermedades infecciosas, ¿por qué no reir y contagiar sonrisas? 
Como en el poema, tendemos a la pena, pero ¡cuánto penar para morirse uno! Qué pena no poder cambiar la realidad, qué pena que haya tanto sufrimiento... qué pena que seamos tan imbéciles de apenarnos de tanta pena. Sinceramente, prefiero sonreir, ¡contagiaros!

martes, 18 de enero de 2011

Disculpe pero YO estoy aquí

Entraba ayer en el metro, tan inmersa en mis pensamientos que tardé en reparar  la cantidad de gente que había aquella mañana, que por cierto, había amanecido triste y nublada, terriblemente lúgubre, pero con un matiz romántico, muy romántico diría yo.


 Un simpático muchacho se levantó para cederme su sitio y acepté, pues las rodillas me gritan furiosas cuando llevo un buen rato sin moverme. Sin embargo, no era su obligación hacerlo, ¿qué obtenía con ello? Podría ser:

a)       Por buena educación. Sus padres se lo inculcaron y él comenzó a hacerlo o bien imitándoles o bien porque así conseguía su aprobación y cariño (mis nietos saben de buena tinta que si me corresponden obtienen un dulce). 

b)      Porque se identificaba conmigo y pensaba que cuando él tuviera mi edad, le gustaría que le ofrecieran el mismo trato. Una acción curiosa y mágica, ya que ese acto para nada le asegura que cuando él tenga mi edad haya un muchacho igualmente servicial que le ofrezca un apoyadero (o “apoyaDURO”) donde reposar su trasero. 

Chascarrillos aparte… me fijé también en las pegatinas de “asiento reservado” que seguro, suscitan muchas opiniones en la gente. Sobre todo el de la madre con su bebé, ¿y si es un padre con su criaturita? O el del abuelito con la terrible cifosis que, cada vez más cercano al suelo, se apoya en su bastón (yo no llevo bastón con que en realidad, no tendría preferencia para sentarme, ¿no es cierto?). Y luego está el de la muchacha o muchacho haciendo gimnasia en las barras paralelas, que pondría como prioritaria, ya que ha de tener los brazos terriblemente cansados.


Y sin más dilación, un pequeño comentario sobre la cantidad de rostros angustiados, tristes, penosos, serios, … , me gustaría poder leer qué ideas y pensamientos cruzan sus mentes… y poder tocar internamente algún circuitillo de su cerebro para que dibujaran una sonrisa… de esas brillantes que te alegran el día… llegué a mi estación. 

viernes, 14 de enero de 2011

Te lo contaré en un viaje. . .



Impresiona ver una sonrisa tan blanca en una piel tan negra.  ;)




" Subo al autobús y miro... sí, son diferentes... extraños, me llaman la atención. Podría decir incluso que me dan miedo. . . 
Me aparto, intento buscar el sitio más alejado y me siento. 
Llego a la parada donde he de bajarme, hace un frío que congelaría a cualquier ser de sangre caliente, ¡ qué suerte tener un abrigo tan caro como éste, pienso! Mientras voy hacia casa . . .  procuro andar rápido, personas buscan algo útil en contenedores e incluso han escrito millones de faltas de ortografías juntas expresando una calidad de vida que podría asemejarse con la de una rata . . . 
En verdad me dan pena, pero como el 99% no hago nada. . . aún tengo que terminar ese proyecto que llevo un mes haciendo, ver esa serie que tanto me gusta y pintarme las uñas. . .como todos pensaréis , son cosas necesarias.
Y un día me levanto y quiero cambiar el mundo . . . pero enciendo la tele y se me pasa. . . Nadie puede cambiarlo, un alivio la verdad"


. . . y así podría seguir el relato de cualquier persona normal en cualquier sitio de tránsito habitual. . . pero ahora hablo desde la discordia, la locura y la crítica más lacerante. . . ¿ Es posible un cambio? Si se quiere SÍ. ¿ Yo, persona insignificante tanto de estatura como de posición en un mundo gobernado por autoridades y poderes descerebrados. . . de verdad voy a poder mejorar la situación? SI SE QUIERE, SÍ.


Concienciarse de que el color de piel no denota distinto nivel humano , ¿ acaso los hay? , de que todas esas personas que viven en la calle no toleran mejor el frío , de que la fortaleza es comunidad y que mirar por encima del hombro siempre fue cosa de cobardes. . . es el principio que rige el cambio. ¿ Estamos dispuestos a aceptarlo?

jueves, 13 de enero de 2011

...Inocencia la llamaban...

Inocencia es el perrito que alegremente coletea por el pavimento mientras su dueña, cargada de joyas, billetes y otros enseres de elevado coste, intenta mostrar una sonrisa que enmascara… un pasado oscuro, unas ganas fervientes de escapar a la creciente soledad en la que se ha visto embarcada…  un viaje que ella no decidió, pero que, billete en mano experimenta cada día… de forma pesarosa y cruel… mientras una arruga más emerge cerca de sus ojos… al fin y al cabo no era más que eso… un perrito feliz que paseaba tranquilo ^^ 


Inocencia es maquillar una realidad que se cierne oscura para los que la temen, odian, prejuzgan y consienten, crecer con la seguridad de que volar en un mundo con alas de metal nunca será viable. . . 



Inocencia, estado del alma limpia de culpa. Tan pura que parece relegada a la etapa de la infancia, entendida como alma ingenua, que actúa y piensa sin maldad, confiada.
Empezamos siendo niños, caminando y creciendo, aprendiendo lo que “está mal” y lo que “está bien”… el conocimiento y la experiencia borran nuestra ingenuidad, ¿también nuestra inocencia? De tropiezos se aprende, y la vida un camino largo y desconocido  ¿para qué cargar culpas que ya fueron redimidas en nuestro equipaje? Volvemos a ser inocentes… porque la inocencia trasciende al tiempo.

una idea, tres formas de explicarla... y quizás solo una mirada para poder entenderla.

Alise Nieves

Inicio Insustancial pero presumiblemente Inaudito.

Soy egoísta, impaciente y un poco insegura. Cometo errores, pierdo el control y a veces soy difícil de lidiar. Pero si no puedes lidiar conmigo en mi peor momento,  definitivamente no me mereces en el mejor


:)